El vacío social y administrativo después de la enfermedad, sumen y envuelven a algunos pacientes en una situación de pobreza, durante el periodo en el que se resuelve su situación laboral y personal.
Los pacientes oncológicos no solo tienen habilidades y experiencia, sino algo invaluable: coraje, resiliencia y una perspectiva única de la vida. Han enfrentado desafíos que fortalecen su carácter y los convierten en personas comprometidas, empáticas y luchadoras.